¿Por qué jugamos?
Estudios revelan una y otra vez que la toma de riesgos en el ser humano es perfectamente normal y de hecho ha evolucionado como un medio para promover la supervivencia. Cada uno de nosotros toma una cierta cantidad de riesgos cada dÃa, todos los dÃas. Pero el tomador de riesgos exitoso es aquél que reconoce cuándo los beneficios potenciales valen la pena de ser buscados incluso en medio de alguna amenaza de riesgo personal, en oposición a cuando los riesgos no son tan grandes o injustificados.
La toma de riesgos patológica involucra cambios dentro del cerebro los cuales afectan cualquier juicio sobre los resultados sobre el fin de un riesgo en particular, o la percepción del nivel de riesgo. Una complicación adicional es que los mecanismos de nuestro cerebro que nos alientan a tomar riesgos nos hacen sentir bien - o envÃa un "zumbido" placentero - cuando tomamos riesgos y logramos resultados exitosos. Como en todas las conductas motivadas, esto nos puede llevar a una forma de adicción. Esto es lo que frecuentemente yace en la raÃz de las conductas de las personas que buscan emociones extremas y que toman riesgos.
Adquirir nuevos conocimientos es, en escencia, también un tipo de toma de riesgos. Seguro, uno puede sentarse y leer un libro o ver un documental en la televisión y aprender muchas cosas nuevas sin arriesgar la vida de uno. Sin embargo, existen muchos ejemplos en donde la búsqueda de conocimiento se ha logrado involucrando un gran riesgo personal. Pregúntele a cualquier explorador. Adquirir nuevos conocimientos exige que arriesguemos al profundizar dentro de lo desconocido.
La personalidad que se caracteriza por tener una "sensación de búsqueda" requiere una constante búsqueda de experiencias y sensaciones novedosas , intensas y complejas y por lo tanto está preparada para tomar riesgos por tal experiencia. Sin embargo, el tomar riesgos no es el objetivo principal detrás de la conducta de buscar sensaciones. En realidad, es el precio que uno paga para participar en actividades que satisfacen la necesidad por la novedad, el cambio y la emoción.
Los buscadores de sensaciones en realidad hacen cosas que no siempre son tan riesgosas tales como subir a una montaña rusa, ir a fiestas, escuchar música con el volumen alto, ver pelÃculas porno y de terror extremo y viajar a lugares exóticos, etc. La búsqueda de sensaciones puede tambien involucrar deportes fÃsicos extremos donde la motivación principal es la búsqueda de emoción y aventura.
Diferencias entre jugadores hombres y mujeres
Se dice a menudo que los jugadores hombres y mujeres juegan por distintas razones. Esto se puede ilustrar por los diferentes hábitos al jugar. Por ejemplo, los hombres tienen la tendencia de escoger juegos de acción y más competitivos que requieren algún nivel de habilidades estratégicas. Ganar a otros jugadores y ser el mejor en la jerarquÃa es muy importante. Incluso en juegos individuales como las tragamonedas, los hombres están más preocupados por su autoestima y el reconocimiento que logran al ganar más que por el dinero que ganaron. Las mujeres, de otro lado, tienden a obtener más satisfacción de la conexión e intimidad compartido con otros. También, a diferencia de los hombres, las mujeres son menos propensas a jactarse frente a sus compañeros de juego sobre sus ganancias.
Amor - El mayor riesgo de todos
Buscar amor es un excelente ejemplo de toma de riesgos. De hecho, es en realidad la actividad social de más alto riesgo donde los humanos y otras especies participan. El riesgo es claramente mayor para las mujeres si es que quedan embarazadas de un hombre que no es el ideal, cargarán con las consecuencias por mucho tiempo, mientras que a su pareja no le pasará lo mismo. Las mujeres, por lo tanto, emplean un gran análisis de riesgo cuando seleccionan posibles parejas, tomando en consideración más rasgos cuando evalúan a sus parejas, que los hombres.
Interesantemente, las mujeres encuentran a los hombres que toman riesgos sexualmente más atractivos que los hombres que no toman riesgos. Es asà que no debe ser una sorpresa cuando los hombres adoptan frecuentemente la estrategia de "mÃrame" para atraer a mujeres cuando participan en actividades peligrosas. La toma de riesgo mutua como sexo sin protección y deportes extremos, etc son excelentes excitantes para posibles parejas. El juego de apareamiento de hecho ayuda a promover genes de toma de riesgos.
El fenómeno actual de las citas por internet provee otro interesante punto de vista de la toma de riesgos. Todos tenemos familiaridad con qué tan bien las mujeres y los hombres pueden distorsionarse cuando se comunican unos con otros indirectamente. Pero también sabemos que se necesita de ese elemento de atracción fÃsica cuando se conocen en la realidad. El riesgo potencial asociado al encontrarse con la posible pareja "desconectado" es naturalmente mucho más grande que el riesgo "en lÃnea".
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